Septiembre marca para muchas personas el regreso a la rutina, ya que vuelven los horarios habituales, el trabajo, el colegio, las actividades deportivas y los desplazamientos del día a día. Después de un verano en el que las prótesis y otros productos ortopédicos pueden haber estado más expuestos al agua, la arena, el calor o a un uso diferente del habitual, este regreso a la normalidad puede ser también un buen momento para comprobar que todo sigue funcionando correctamente.
Una revisión a tiempo puede evitar pequeñas molestias y detectar posibles desgastes o cambios que, a simple vista, pueden pasar desapercibidos. De hecho, tornillos, articulaciones, encajes, componentes o materiales pueden necesitar una limpieza, un ajuste o simplemente una valoración después de meses de uso.
En el caso de las prótesis, además, es importante prestar atención a cómo se siente la persona que las utiliza, debido a que pueden aparecer rozaduras, sensaciones diferentes al caminar, cambios en el ajuste o molestias en la zona de contacto con la piel.
El calor también puede haber tenido su efecto durante los meses de verano. La sudoración, la humedad y los cambios en el volumen de la extremidad pueden influir en el confort y en el ajuste de determinados dispositivos. Por eso, recuperar la rutina no significa solo volver a utilizar la prótesis como antes, sino comprobar que continúa adaptándose correctamente a las necesidades de cada persona.
Desde el Colegio Profesional de Ortopédicos de Aragón se recuerda la importancia de no realizar por cuenta propia modificaciones o reparaciones en estos dispositivos porque cada prótesis tiene unas características y unos componentes concretos y cualquier ajuste debe realizarse de acuerdo con las indicaciones del fabricante y con la valoración de un profesional especializado.
La revisión no tiene por qué responder siempre a la existencia de un problema. En muchas ocasiones, acudir a una ortopedia antes de que aparezcan molestias permite detectar pequeños cambios y mantener el dispositivo en las mejores condiciones posibles.
Con septiembre llega una nueva etapa y, con ella, la oportunidad de retomar las actividades cotidianas con confianza.

