Crónica | Historias que cambian la mirada

Hay eventos que informan. Otros que entretienen. Y luego están los que te zarandean el alma. Este miércoles, Espacio H se llenó de emoción, verdad y coraje con “Historias de Superación. Personas con extremidades diferentes”, una cita organizada por el Colegio Profesional de Ortopédicos de Aragón (CORTOPAR) y el propio Espacio H, que sirvió de antesala al Día Internacional de las Personas con Extremidades Diferentes, que se conmemoraba el 12 de abril.

Un encuentro íntimo pero poderoso, que reunió a profesionales del sector ortoprotésico y a pacientes que han convertido la adversidad en impulso. Desde la primera palabra, la atmósfera se cargó de una sensibilidad especial. “Las historias que vamos a escuchar hoy son de esas que te remueven por dentro y te cambian la forma de mirar”, adelantaba al inicio del acto la periodista Camino Ivars, encargada de conducir la velada.

Y así fue.

El primero en tomar la palabra fue David Viamonte, acompañado por Enrique Huertos, del Centro Ortopédico de Zaragoza. David sufrió una amputación tras un accidente de moto. “La vida cambia en un segundo, pero no se detiene”, dijo con templanza. Contó cómo se enfrentó al primer impacto, al espejo, al dolor físico y emocional. Y cómo, gracias al apoyo familiar y a los profesionales que le acompañaron, aprendió a reconstruirse paso a paso.

Les acompañaba otro paciente de Enrique, Borja Costa, oscense de 27 años que nació sin una pierna. El joven compartió su historia con serenidad y una naturalidad que desarmó al público. “Para mí, la prótesis no fue una solución, fue una aliada desde el principio”, dijo. Su relato fue un canto a la normalidad de lo diverso, a la fuerza que nace cuando uno se reconoce distinto y decide vivirlo con orgullo.

HISTORIAS DE SUPERACIÓN. PERSONAS CON EXTREMIDADES DIFERENTES / 09-04-2025 / FOTO: ARÁNZAZU NAVARRO

Después llegó el turno de Paula Dacosta, una adolescente de 13 años que a los cuatro años sufrió una meningitis que le cambió la vida. Su abuela Sandra y su padre Cristian, quienes le acompañaban, fueron su sostén incondicional. “Nos convertimos en un equipo”, decía entre sonrisas y alguna que otra lágrima furtiva. Paula habló de cómo ha aprendido a mirar su cuerpo con amor y aceptación. La acompañaba un emocionado Víctor Blanco, de Ortopedia Zaragoza, quien subrayó la importancia del acompañamiento emocional: “No solo ponemos prótesis. Sostenemos procesos vitales”.

Durante un emotivo coloquio, se habló del impacto emocional, de la importancia de la familia, de la evolución de la tecnología ortopédica y de todo lo que aún queda por hacer, especialmente en el plano social. Las preguntas no buscaban respuestas perfectas, sino verdades compartidas. Y eso fue exactamente lo que ocurrió: se compartieron miedos, aprendizajes y mensajes que resonaron con fuerza en el auditorio. “La ortopedia es una apasionante profesión con muchísimo futuro, pero necesitamos acercarla a los más jóvenes para que vean las salidas que ofrece”, destacaba Enrique.

El cierre del acto fue un agradecimiento sentido. A los ponentes, por su valentía. Al público, por la escucha atenta. Y a la vida, por recordarnos que cada historia cuenta. Que detrás de cada cicatriz hay una batalla ganada. Que la diversidad no solo se respeta, se celebra.

Porque, como se escuchó entre aplausos: “La resiliencia humana es una fuerza transformadora”.

HISTORIAS DE SUPERACIÓN. PERSONAS CON EXTREMIDADES DIFERENTES / 09-04-2025 / FOTO: ARÁNZAZU NAVARRO

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